lunes 23 de noviembre de 2009

Ideas para combatir la corrupción en Venezuela

La corrupción es el cáncer más maligno de nuestra sociedad. La corrupción en todos sus matices ha permeado casi todas los espacios de acción y convivencia de nuestro País, corrompiendo tanto a los gobernantes como a los gobernados. En muchos casos la corrupción ha llegado incluso es considerada no solo como algo normal, sino como algo deseable.

El corrupto es, a mi juicio, tanto o mas despreciable socialmente que un asesino, puesto que el corrupto que saquea a la hacienda pública es responsable directo (aunque nunca se les vea la cara) de las miles de personas que pierden sus vidas como consecuencia de los servicios públicos ineficientes. Son responsables de aquellos asesinatos ocurridos por la falta de una fuerza pública bien preparada y equipada, responsables de los que mueren en los hospitales a falta de equipos, personal y medicamentos, y son responsables por quienes mueren lentamente de hambre por falta del desarrollo económico que el estado deja de impulsar. Se podría decir, que el corrupto mientras más alto esté en la administración del estado, más se acerca a una genocida de manos invisibles.

Hoy en día, según el informe 2009 de la Orgaización Transparencia Internacional, nuestro País posee la trágico y vergonzosa distinción de estar entre los 15 países percibidos como los más corruptos del mundo, siendo el 2do más corrupto de toda la América. A esta penosa realidad es inconcebible la inexistencia de propuestas y acciones para combatir este mal por parte de aquellos quienes ostentan el liderazgo de la sociedad. No se entiende como habiendo tantas organizaciones políticas, con tantos recursos económicos y humanos, no se generen y empleen planes para luchar contra la corrupción. Quizá la única forma de entenderlo es asumiendo que no existe ningún interés en acabar con el problema, sino de estar en posición de beneficiarse de él.

Yo, sin ser ni pretender ser experto en el área y ante esta vulgar ausencia de ideas e iniciativas, propongo tres líneas de acción fundamentales para combatir la corrupción: Una a nivel de la organización del estado, otra legislativa y la última a nivel educativo.



A nivel Legislativo:

a) Sancionar la Ley de Transparencia y Anticorrupción más severa del mundo, y modificar Ley orgánica de Procedimientos Administrativos. Esta ley debe contemplar:

- Castigos excepcionales a cualquier acto de corrupción en la administración pública definidos en función del monto involucrado en el acto. Por ejemplo: 1 mes de cárcel por cada unidad tributaria involucrada en el acto del malversación, sin límite de años en la pena. Esto desmotivaría sustancialmente el deseo de “lucro” indebido considerando que a mayor monto mayor castigo. Además el introducir esta regla de años/monto introduce objetividad en el establecimiento de la pena y garantiza la vigencia temporal de la misma al ser la UT regularmente actualizada.

- La ley debe contemplar la creación de una policía técnica administrativa de competencia exclusiva a la lucha contra la corrupción. Esta estaría conformada por profesionales universitarios formados en finanzas y administración pública y demás ciencias contables, quienes vigilarían y monitorearían constantemente el manejo de las finanzas públicas.

- La ley debe exigir como política de estado 100% de transparencia en todas las finazas públicas en TIEMPO REAL, que permita verdaderamente el establecimiento de la contraloría ciudadana continua. Esto implicaría la obligación por ley de que TODA institución del estado estaría obligada por ley a hacer pública mediante su página web oficial el 100% de la información contable y administrativa de la misma en el mismo momento que se produzca. Es decir no bastaría con que toda la información necesaria para realizar una auditaría fuera accesible a todos los ciudadanos, SIN NINGUNA PROCEDIMIENTO DE SOLICITUD DE POR MEDIO, sino que además se hiciera pública en el mismo momento que se genera. Esto es perfectamente posible con las tecnologías de información y comunicación actuales, mediante la digitalización del estado.

La digitalización de toda la información asociada al manejo del estado tendría dos grandes efectos: Uno la disminución de la corrupción y el aumento en la eficiencia del estado. La disminución de la corrupción sería evidente ya que cualquier ciudadano potencialmente sería capaz de revisar y detectar cualquier irregularidad administrativa, podría denunciar desde desfalco hasta sobreprecios o mala administración de los presupuestos.

Además contribuiría en aumentar la eficiencia del estado al acabar con el escudo del anonimato y establecer públicamente responsabilidades. Por ejemplo, si un ciudadano introduce cualquier solicitud ante un ente gubernamental, inmediatamente a esta se le sería asignado un código único, que le permitiría al ciudadano consultar vía electrónica en cualquier momento el estado de su trámite en cada etapa del proceso administrativo, señalando en cada caso la instancia donde se encuentra, las instancias que aún ha de recorrer, el funcionario público responsable de tomar la acción que fuere necesaria en cada paso del proceso y el tiempo que se ha tomado en cada uno de ellos. Ellos además permitiría identificar claramente los funcionarios incompetentes

- Establecer que cualquier funcionario público que hubiere incurrido en un acto de corrupción, aun cuando hubiere cumplido su pena, quedaría inhabilitado de por vida en el ejercicio de cualquier cargo en cualquier institución del estado.


b) Reformular la Ley de Licitaciones

- Esencialmente se deben derogar todos lo artículos que permiten la discrecionalidad por parte de los funcionarios públicos en la asignación de contratos para obras públicas o adquisición de servicios para el estado.

- Debería establecer que todo contrato subscrito por el estado con cualquier ente privado ha de celebrarse en la más completa transparencia, mediante concurso público y me mediante publicación razonada y justificada con parámetros cuantitativos, las razones por la que una empresa u otra es favorecida como ganadora de la licitación.

- Prohibir la relaciones comerciales entre el estado y empresas privadas donde existan vínculos familiares o consanguíneos entre los funcionarios públicos y los dueños-socios-ejecutivos de las empresas en cuestión.


c) Reformular la Ley de Administración Pública

- Exigir por la ley que toda funcionario público, desde el más humilde trabajador hasta el presidente de la República, esté obligado a hacer público sus ingresos mensuales como producto de su sueldo como funcionario público y cualquier otro tipo de actividad comercial que realice. Esto daría elementos claros para detectar enriquecimientos súbitos o la posesión de bienes que no pudieran ser justificados, pudiendo llevar a la detección de actos de corrupción no detectados por los otros mecanismos señalados.

- Exigir por Ley la creación y publicación electrónica de expedientes de todos los funcionarios públicos así como las memorias y cuentas anuales de su gestión.


A Nivel de la Organización del Estado:


a) Enmendar la constitución para establecer un régimen especial y temporal de derechos civiles para los funcionarios públicos. Por muy polémico que pueda ser yo propongo que todo ciudadano venezolano que trabaje en la administración pública y en instituciones del estado (excepto aquellas que sean por ley autónomas) la suspensión temporal de su derecho al voto, la cual sería derogada inmediatamente luego de jubilarse o de cesar la relación de trabajo con el estado. Esto acabaría con la politización y partidización del ejercicio de la administración pública y eliminaría o disminuiría sustancialmente la manipulación y chantaje de los empelados públicos a efectos electorales por partes de quienes detenten en poder en cualquier momento determinado. Además fomentaría la profesionalización y la meritocracia en los cargos públicos debido a que disminuiría el interés de los partidos por incrementar injustificadamente las nóminas del estado.

b) Enmendar la constitución para derogar la inmunidad judicial a todos los funcionarios públicos. No existe justificación alguna que aquellos a quienes el pueblo le ha dado la responsabilidad de guiar los destinos de la nación (como los diputados por ejemplo) y de vigilar por el buen uso de su patrimonio, tengan que esconderse detrás de un escudo judicial. Simplemente, ellos deber ser los primeros en dar ejemplo de civismo, probidad y transparencia a todo el País. El que no la debe no la teme.

c) Reformulación de leyes, reglamentos y procedimientos varios: Muchos estudios demuestran que aquellos estados donde existen la mayor cantidad trámites administrativos existe también la mayor corrupción. Por ello deberían reformarse el entramado legal para minimizar y simplificar todas las estructuras administrativas y procedimientos realizados por el estado, bajo un criterio de optimización de recursos. Ciertamente esta idea es muy baja, pero sería muy extenso elaborarla aquí y mencionar todas sus posibles ramificaciones. Pero puede servir como un principio general.


A Nivel Educativo:


a) Habría que hacer una campaña masiva de formación ciudadana que condene la corrupción a todos los niveles. Mediante ejemplo prácticos de situaciones en las cuales los ciudadanos pueden verse expuestos a extorsión o el popular matraqueo, mostrarle como pueden actuar y defenderse de tales acciones.

b) Fomentar la denuncia como contribución a la formación de la Patria.

c) Condenar públicamente los actos de corrupción administrativa, y someter al escarnio público todo funcionario que hubiere incurrido en comprobado acto de malversación.

d) Fomentar la probidad como valor humano y social a todos los niveles de la ecuación pública. Como contraparte castigar fuertemente cualquier acto de corrupción asociado al proceso de aprendizaje, como el copiarse en los exámenes, falsificación de información o datos, plagio de trabajos, etc.

Tomará tiempo, pero grandes avances podrían hacerse más rápido que lo que se creería posible mediante el establecimiento de una política coherente impulsada por dirigentes realmente interesados en la misma (es decir, sin rabo de paja). Lamentablemente, viendo las opciones actuales, no parecieran ser la mayoría. Si bien estas no es la solución a nuestro gran problema nacional, podría contribuir a avanzar en ella.
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sábado 30 de mayo de 2009

La Política del Siglo XXI: Caso Valencia, y el Pico y Placa

Resulta increíble pensar, como a pesar de estar viviendo una época de aceleradas transformaciones y donde el conocimiento científico y el desarrollo tecnológico se yerguen como las fuerzas impulsoras e indiscutibles del desarrollo, la gran mayoría del proceso de toma de decisiones de políticas públicas en nuestro País sigue signado por el ciego apego a ideologías y a dogmas con casi de dos siglos de obsolescencia. En este contexto, los políticos tradicionales y sus escenarios de poder, resaltan como los sectores de nuestra sociedad con el pensamiento y accionar más arcaicos, desfasados, improductivos e ineficientes de nuestra sociedad. Nuestros políticos en su gran mayoría carecen de formación científica y tecnológica (y otros tantos, carentes de cualquier formación), están completamente desconectados de las verdaderas y grandes revoluciones que estamos experimentando y se encuentran desprovistos de una visión de futuro coherente con el fascinante y complejo momento histórico que no has tocado vivir.


Esta situación de la clase política venezolana, se debe observar bajo la mirada agravante de que en ellos recaen las más grandes responsabilidades de la nación al estar frente a las instituciones del estado, siendo quienes deben afrontar el reto de dar solución a los abundantes problemas públicos y decidir las políticas que pueden llevar al éxito o al fracaso de nuestro País. A la luz de esta realidad debemos preguntarnos: ¿cómo debería ser la Política del Siglo XXI?. Trataré de responder a esta pregunta desde mi punta de vista en sucesivos post, pero quisiera empezar con un ejemplo muy concreto, el problema de congestionamiento vial en Valencia y una posible aplicación del sistema de parada obligatoria Pico y Placa, no disertando sobre la conveniencia o no de dicho plan, sino sobre la forma de cómo debería abordarse el problema.


El Pico y Placa en Valencia
Valencia, debido al gran incremento poblacional (y por ende del parque automotor) que ha experimentado principalmente en las últimas dos décadas, así como la ausencia de creación de nuevas vías de transporte y las obstrucción de algunas de las existentes como consecuencia de la construcción del Metro, ha devenido en una fuerte crisis vehicular que parece agravarse día a día. Recorridos que antes podían hacer ene 15 o 20 minutos, ahora requieren de más de una hora. El transporte público tiene que desviarse de sus rutas habituales transitando por zonas residenciales en intrincados caminos, causando evidentes molestias a vecinos y pasajeros, volviéndose más anárquico que de costumbre. Todo esto influyendo obviamente en la calidad de vida de los valencianos.

Hablando con un amigo a quien aprecio mucho como persona y a quien de igual forma respecto intelectualmente, surgió el tema de la aplicabilidad del Pico y Placa en Valencia. El, siendo liberal, argumentaba que si fuere concejal se opondría a la aplicación de dicho plan porque coarta la libertad de los ciudadanos de transitar libremente por la ciudad. Yo, quien al igual que él reconozco la libertad como derecho intrínseco al ser humano, le dije sin embargo que no me podría oponer a priori a la aplicación de dicho plan sin que se hubiera estudiado su potencial efectividad en aliviar el problema vehicular y así poder sopesar si bien la limitada “pérdida” de libertad sería un precio justo a pagar en pro de mejorar la funcionalidad de la ciudad.

Ello dio pié a discutir como debería ser la toma de decisiones en los entes de poder público. Por ejemplo, si al cabildo Valenciano se le propusiera una ordenanza para regular el tránsito vehicular como el Pico y Placa (si, porque ellos están muy ocupados en “prioridades” como cambiar los símbolos de la ciudad), probablemente la acción de la mayoría de nuestros concejales no pasaría de rechazar la propuesta, pero no basándose en valores o en el argumento de proteger las libertades civiles, sino probablemente descalificándola como “un intento desestabilizador” (1), sin profundizar en razones técnicas ni estudiar seriamente cuales serían los posibles beneficios de dicha medida.

Un cuerpo edilicio competente, así como cualquier otro funcionario público digno de la responsabilidad que se le enviste, debería cuando menos realizar un estudio científico sobre el problema vehicular de la ciudad, que abarcara un simulación del flujo vehicular en el entramado vial de Valencia, que fuere alimentado con datos reales (sobre el número de carros y vehículos pesados, en función del día de la semana, de la hora, la frecuencia de cambio de los semáforos, la frecuencia de accidentes, etc) y que permitiera en el experimentar con distintas posibles soluciones (incluido el Plan Pico y Placa) en busca de la solución más eficiente y así tener elementos racionales para juzgar la viabilidad y la conveniencia de cualquier plan vial, mas allá de cualquier dogmatismo político a priori.

No se trata por supuesto de aspirar a que nuestros ediles emprendieran por si mismo dicha investigación, pero si deberíamos como ciudadanos aspirar a que al menos tuvieran la visión suficiente para entender que los postulados doctrinarias partidistas y dogmáticos no son suficientes para resolver los complejos problemas que afectan a la ciudad, sino que necesitan incorporar a las universidades, a los científicos e ingenieros, quienes a través del conocimiento científico puedan dar respuestas concretas racionales, y en base a ellas, elaborar las debidas políticas públicas.

La Elaboración de Políticas Públicas
Un abordaje científico y técnico de los problemas sociales como primer paso para la elaboración de cualquier tipo de políticas no ha de entenderse como una utopía inalcanzable, sino como la condición mínina necesaria para poder solucionar los problemas de nuestras ciudades y nuestro País. Y es que no constituye una casualidad que esto resulte un práctica estándar en las instituciones de Países Desarrollados. Por ejemplo, en el caso de congestionamiento vehicular, ciudades superpobladas como Beijing han logrado disminuir hasta en un 33% el tiempo de viajes tan solo utilizando un sistema de tráfico adaptativo, la cuales en función de la información recogida por sensores de tráfico son capaces de autoregularse, favoreciendo el tráfico en una u otra dirección según convenga en cada momento. (2)

No debiera pensarse que la incorporación de un criterio científico técnico es la toma de decisiones en la políticas públicas es un problema de recursos humanos, puesto nuestra ciudad y nuestra región, tiene el privilegio de contar con numerosas Universidades donde existe el capital humano capacitado para emprender este tipo de análisis. Además, estudios y simulaciones de tráfico se han venido desarrollando mundialmente desde hace más de 50 años (3), y sería completamente factible que las Escuelas de Ingeniería y la Facultad de Ciencias y Tecnología de la UC, crear una simulación global del sistema vial de la ciudad, en base al cual pudieran determinarse cuales vías deberían construirse con prioridad, que impacto tendría la implementación de un sistema de tráfico adaptativo, el establecimiento de un Plan Pico y Placa, la reubicación (o establecimiento) de las rutas de transporte público, o incluso observar como el ajuste de ciertas variables pueden inducir la aparición de fenómenos emergentes.

La Política del Siglo XXI

¿Cuánto no avanzaríamos en la solución de los problemas de movilidad nuestra ciudad si contáramos con un modelo computacional en donde estudiar su dinámica vehicular y los posibles efectos de los planes de desarrollo?, ¿si pudiéramos prever en detalle como la situación evolucionaría acorde al crecimiento proyectado de la ciudad?, ¿si construyéramos nuevas vías basados en los resultados de dicho modelo?, ¿si contáramos con sistema de señales de tráfico adaptativos que en tiempo real y en función de la información recopilada decidiera autónomamente como proceder en su funcionamiento para optimizar el flujo vehicular?, o ¿si tan solo tuviéramos autoridades que reconocieran que solo a través del estudio científico y técnico de los problemas se podrían encontrar las (y mejores) soluciones?.

La Política Venezolana del siglo XXI debería basarse en la aplicación de la vanguardia del conocimiento científico y tecnológico como la clave de la solución de los problemas del País, por encima de cualquier cuerpo dogmático de ideologías arcaicas. Es necesario un cambio de paradigma que aleje la política del populismo y la lleve más hacia el tecnicismo, donde impere el profesionalismo en la instituciones del estado por encima del mediocre clientelismo partidista, donde además todos reconozcamos el invaluable rol que debe desempeñar el conocimiento y método científico en la toma de decisiones públicas. Es allí donde a mi juicio radica la clave del éxito y del desarrollo del enorme potencial de Venezuela. Después de todo, el implementar el Pico y Placa así como cualquier otra política pública, no ha de ser una decisión basada en la opinión, sino en la investigación.


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viernes 22 de mayo de 2009

Conclusiones: Repensar la Humanidad

Transhumanismo: Un Nuevo Renacimiento (y V)

"La Humanidad será radicalmente cambiada por la tecnología en el futuro. Nosotros prevemos la posibilidad de rediseñar la condición humana, incluyendo parámetros como la inevitabilidad del envejecimiento, las limitaciones de los intelectos humanos y artificiales, la psicología indeseada, el sufrimiento y nuestro propio confinamiento al planeta Tierra”.

1er Postulado de la Declaración Transhumanista



La imperativa responsabilidad de repensar el rumbo de la sociedad a luz de las nuevas posibilidades que depara el presente y futuro, requiere necesariamente un replanteamiento de las más profundas cuestiones filosóficas que puedan dar origen a un sustento conceptual y espiritual que permita la transición hacia una nueva etapa de la Humanidad. Los profundos cambios que han comenzado a gestarse propiciarán el anacronismo de los sistemas morales (y hasta religiosos) establecidos, pudiéndose correr el riesgo de transitar a toda velocidad por la autopista del cambio sin el más mínimo punto de referencia ético que pudiera evitar un eventual desastre.

¿Pero donde pudiera encontrarse las bases de un nuevo sistema filosófico que pudiera estar desprovisto de la visión etnocentrista, dogmática o fundamentalista que han caracterizado a la mayoría de los corrientes de pensamiento dominantes en la historia, y que al mismo tiempo tuviera la virtud de ser tan flexible que pudiera servir de referente ético y moral para los tiempos por venir?. Si realmente existe mas allá de nuestros prejuicios culturales conceptos como la ética y la moral, es en lo profundo de la propia realidad natural donde debemos buscar su existencia intrínseca. Es decir, encontrar las raíces naturales de tales conceptos, los despojarían del carácter relativo que tanto valor le restan, para convertirlos en un absolutos naturales, quizá abriéndose así el camino para en un futuro armonizar en un solo cuerpo de ideas el conocimiento y la espiritualidad, la razón y la moral. Ello constituiría la brújula esencial para navegar en el ilimitado mar de oportunidades en el que estamos empezando a navegar.

No hay duda de que somos privilegiados al ser quizá la primera generación con la posibilidad real de asumir tan grandes desafíos y tener posibilidades reales de enfrentarlos exitosamente. Quienes tengan la capacidad de prever los poderosos y profundos cambios que están por venir, y quienes tengan el talento y valor suficientes para afrontar estas cuestiones hoy, serán recompensados por el mañana.

La Asociación Transhumanista Mundial [10] pareciera haber comprendido el llamado de la historia y estar sentando las bases filosóficas que permitirán el Renacimiento de la Humanidad. Han comenzado el debate haciendo un esfuerzo por que cada día los conocimientos científicos y las posibles implicaciones de ellos sean más accesibles a la población, logrando así hacerla más crítica y consciente de su papel protagónico e intransferible en la definición y construcción de nuestro futuro.

Ahora que estamos por llevar la vida más allá de la Tierra, debemos llevar lo mejor de nosotros y no volver a cometer los errores del pasado. Hoy más que nunca, es necesario agrupar las mentes más brillantes en todas las áreas del conocimiento para afrontar pioneramente el estudio y análisis de todos los riesgos y oportunidades que conllevan los cambios por venir. No creo que pudiera existir compromiso mas importante que con la humanidad misma o sus descendientes. Es por tanto el más alto deber y responsabilidad de aquellos que están en capacidad de aportar algo significativo a la construcción de ese futuro velar por el más elevado uso de nuestro conocimiento a favor de nosotros mismos.

El Transhumanismo, como corriente filosófica, sin duda tiene el potencial de convertirse en una de las contribuciones intelectuales más importantes de todos los tiempos. Como fenómeno evolutivo, será la extraordinaria e histórica transición hacia las Posthumanidad. Esencialmente, es el camino hacia el Nuevo Renacimiento, donde usaremos la magia de nuestra tecnología para aventurarnos más allá de los límites de los posible y llegar hasta lo imposible.

VI). Referencias:

[1] Sandage, A. 1989, “Edwin Hubble 1889-1953”, J. Roy. Astron. Soc. Can. 83, 351

[2] Stachel, John. 2005, “El año milagroso de Einstein”. Colección Drakontos, Editorial Crítica.

[3] Khun, Thomas. 1971, “La Estructura de las Revoluciones Científicas”. Fondo de Cultura Económica, México.

[4] Sagan, Carl. 1999, “El Cerebro de Broca”. Editorial Crítica, Barcelona, España.

[5] Chua, K.F. y colaboradores. 2005 , “Mammalian SIRT1 limits replicative life span in response to chronic genotoxic stress”. Cell Meatb. Jul;2(1):67-76.

[6] Bodnar A.G. y colaboradores. 1998, “Extension of life-span by introduction of telomerase into normal human cells”, Science 279, pp. 349-352

[7] Dawkins, Richard. 2000, “El gen egoísta”. Salvat Editores, S.A., 2ª edición, Barcelona, España.

[8] Drexler, K. Eric, 1986 “Engines of Creation”. Anchor Press/Doubleday.

[9] Vinge, Vernor. 1993, “The Coming Technological Singularity: How to Survive in the Post-Human Era”, Whole Earth Review.

[10] World Transhumanist Association - http://www.transhumanism.org/



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viernes 15 de mayo de 2009

Nubes grises y aguas turbulentas: Sobre algunos peligros de nuestro futuro Transhumano

Transhumanismo: Un Nuevo Renacimiento (IV.I)

“El conocimiento científico y el progreso tecnológico es por si mismo neutral. Si uno quiere ser egoísta, codicioso, intolerante y hacer cosas violentas, la ciencia y la tecnología te proveerán por mucho de la forma más eficiente de hacerlo. Pero si uno quiere hacer el bien, resolver los problemas del mundo y progresar en el buen sentido de la palabra, tampoco hay mejor manera de hacerlo que a través de la ciencia.”

Richard Dawkins


En la historia humana ha sido una constante el uso o aplicación casi inmediata de las nuevas tecnologías al desarrollo de instrumentos de guerra, desde el descubrimiento del fuego hasta la energía nuclear. Lo que no ha sido constante es el daño potencial que, no sólo al enemigo sino a nosotros mimos, son capaces de producir estas armas, el cual aumenta con la misma velocidad que lo hace nuestro conocimiento.

IV.I) Un viejo problema "nuevo"






En el siglo pasado la Humanidad concientizó por primera vez en su historia, la posibilidad real de enfrentarse al exterminio por causas no naturales, ante el peligro de una eventual guerra nuclear. Si bien la amenaza no ha desaparecido y probablemente nunca ha de desaparecer, es también cierto que la humanidad ha tomado conciencia de las desgraciadas consecuencias de su uso y proliferación como parte integral del armamento de las naciones. Para ello no bastó solamente estar al borde de la catástrofe, sino también constatar sus nefastos efectos al ser usada eficientemente en la muerte de al menos 100.000 personas en pocas milésimas de segundo.

Por lo tanto, ahora que el desarrollo de las NBICs nos ofrece un horizonte nuevo de posibilidades debemos estar lo mas concientes de las potencialmente catastróficas consecuencias de su aplicación en tecnologías bélicas. Actualmente la nanotecnología se perfila como la más novedosa y promisoria vertiente de desarrollo en tecnología bélica, como lo demuestra el reciente surgimiento de institutos militares especialmente dedicados a su estudio y desarrollo, así como el aumento de las contribuciones económicas aportadas por las agencias militares a su estudio .

Acciones como estas que pueden y de seguro serán seguidas por acciones similares en la mayoría de los países desarrollados del mundo, surgiendo una carrera armamentista hacia el poderío militar en la nanoescala, haciendo factible pensar que la próxima gran tragedia en enfrentamientos bélicos pueda no ser debida a la acción ionizante de las especies radiactivas sino a la acción de nanoarmas de destructiva masiva, es decir, por la destrucción a escala molecular producida por miríadas de nanobots.

Ya un escenario apocalíptico donde los nanobots producen la extinción de la vida del planeta ha sido vislumbrada por Eric Drexler [8], uno de los pioneros de la nanotecnología. Según esta visión llamada “grey goo”, los nanobots producen una ecofagia global vía replicación descontrolada, agotando los recursos naturales del planeta. Si bien podríamos aun estar lejos de una posibilidad real de dicho escenario, nuestra especie debería pronunciarse al respecto mucho antes de haber llegado a tal punto.

Nuestra inteligencia aunada al conocimiento de nuestro pasado reciente, debería ser suficiente para prevenir el desarrollo de armas nanotecnológicas a gran escala. Es una responsabilidad ética y moral de todos aquellos que son capaces de entender las graves implicaciones y nefastas consecuencias que podrían tener en el curso de la vida en nuestro planeta, el emprender desde ahora acciones que permitan prohibir a nivel internacional el desarrollo y uso de armas basadas en la nanotecnología. Es un deber de este generación reunir a las mentes más visionarias de todas las disciplinas del conocimiento para debatir, desarrollar e impulsar un documento antes los organismos internacionales que pueda servir de precedente o allanar el camino hacia un futuro Tratado de No Proliferación de Armas Nanoatómicas.

No debería hacer falta nuevamente la conjunción histórica de la tríada suicida, que a manera de triángulo de advertencia, ya en el pasado se erigió ante nosotros: un desastre local causado por el uso de dicha tecnología, la posibilidad de un conflicto de escala mundial y una posible catástrofe global a partir de este. Un Tratado de No Proliferación de Armas Nanoatómicas debería, por el bien de todos, hacerse realidad mucho antes que las armas que pretende prohibir.


IV.II) El Resurgimiento de los demonios extintos







También el siglo XX fue testigo de una de las mayores atrocidades vistas en la historia, donde unos pocos poderosos, basados en una pretendida superioridad racial, tomaron la decisión de asesinar a millones de seres humanos los cuales eran supuestamente depositarios de una inferioridad natural. Mas grave aún fue que se pretendió justificar lo injustificable en base a falsos hechos proporcionados por las pseudociencias entonces imperantes, que sugerían la superioridad de una “raza” por encima de otra, de la cual para ellos se desprendía, que tal genocidio era una “buena causa” en favor del desarrollo de “toda” la humanidad.

Es posible, que también en el futuro, existan quienes pretendan declarar la superioridad de algún grupo étnico por encima del resto del mundo, y que busquen asidero en el nuevo conocimiento del genoma humano para emprender nuevas “cruzadas purificadores” a favor de la especie. Dicho peligro se ve agravado con la posibilidad de que, en esta ocasión, si pudieran encontrarse (aunque probablemente insignificantes) algunas predisposiciones genéticas que puedan favorecer en algunos aspectos a algunos grupos sobre otros, pero que en todo caso pudiere servirles de excusa o motivo de sus acciones. Incluso no sería necesario un nuevo holocausto para que el problema de la discriminación genética pudiera tener fuertes y negativas consecuencias sociales. Mucho antes de la aparición de los Posthumanos, la información genética de cada persona podría ser usada como mecanismo de discriminación y exclusión, al requerirse para ciertos trabajos y beneficios, un “estándar de calidad genético” a cumplir.

Pero mas allá, este peligro realmente se vuelve absolutamente relevante de cara a los futuros cambios que las biotecnologías puedan incluir en nuestro genoma, lo cual en función de las características sociales de la época en la que se desarrolle dicha transición, podrían ser solo accesibles a un grupo minoritario de la población, dentro de la cual pudiera resurgir del demonio del racismo. La diferencia fundamental sería que en esta oportunidad, la proclamada superioridad (en su sentido más amplio) de unos sobre otros, si pudiera estar fundamentada en hechos científicos.

IIV.III) Nosotros y Prometeo

La posibilidad real de dar un uso inadecuado a las nuevas tecnologías emergentes radica en un antiguo problema que ha venido surgiendo principalmente en el siglo XX, y que sin duda, se acrecentará exponencialmente en las próximas décadas: la creciente diferencia entre nuestra habilidad de generar conocimiento y nuestra capacidad de reflexionar sobre él.

La aceleración de la historia es un hecho fáctico que es posible constatar en el día a día. Los cambios se suceden a cada vez mayor velocidad, pero nuestra capacidad de respuesta ante ellos no, lo cual nos enfrenta a una paradoja. Un conductor responsable sabe que cuanto más rápido conduce más lejos necesita ver (dado que el tiempo que dispone para evitar una colisión es inversamente proporcional a su velocidad), pero nosotros necesitamos no solo ver sino observar y reflexionar sobre las formas posibles de esquivar los posibles baches en el camino, los cuales tal si fueran espejismos, pueden cambiar de forma a medida que nos acercamos a ellos, solo que podemos tener la certeza de que fueren como fueren, estarán allí a su debido tiempo.

La singularidad prevista por Vernor Vinge [9] parece estar cerca, y aún a nuestras espaldas yacen las preguntas de orden ético, filosófico y moral que traen los nuevos tiempos, retumbando con y cada vez mayor fuerza. Los adelantes en biotecnología, nanotecnología, informática y las ciencias cognitivas, así como sus interrelaciones y posibles aplicaciones destinadas a la mejora de nosotros mismos, plantean interrogantes vitales que de seguir avanzando sin darle repuestas irán sin duda socavando el camino de nuestro desarrollo, y posiblemente, de nuestra supervivencia (o la de nuestros descendientes) a largo plazo.

¿Cuántas modificaciones de nuestro genoma son aceptables?, ¿Cuántas capacidades sería correcto añadirnos?, ¿sería justo competir entre quienes han extendido sus capacidades naturales y quienes no?, ¿Quiénes podrían extender sus capacidades y quienes no?, ¿tendrían estos menos derechos?, ¿estaría relegados estos últimos a los designios de los primeros?, ¿a partir de que punto ya no sería alguien considerado humano?, ¿Cuáles principios darán soporte filosófico a los nuevos humanos?,¿Sería ético subdividir la especie?, ¿sobrevivirán los concepto de ética y moral a esta transición?, en última instancia ¿Qué son la ética y la moral… y que somos nosotros?.



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sábado 9 de mayo de 2009

Rumbos Posibles: Sobre el pensamiento paralelo y el surgimiento de los Multividuos

Transhumanismo: Un Nuevo Renacimiento (III.II)



El intercambio masivo de información es una de las características principales de la época actual. Sin hacer énfasis en el enorme flujo de información circulante entre las empresas y los centros de investigación, a nivel personal, hoy en día con un teléfono celular (o más en general un dispositivo móvil) es posible estar en contacto con cualquier persona en el mundo, acceder y poder hacer búsquedas en Internet, registrar audiovisualmente cualquier acontecimiento y hasta publicar dicho contenido en tiempo real en nuestras páginas personales, y con ello hacerlo visible al mundo entero.

Este fenómeno, que ha sido uno de los principales catalizadores de la globalización, entre tantas cosas ha permitido que individuos radicados en lugares opuestos del mundo, con culturas muy diferentes en incluso, estatus económico disímiles, puedan interactuar como iguales y descubrir que tienen un sinnúmero de elementos afines entre sí. Ello ha dado origen al surgimiento de comunidades virtuales que agrupan personas en base a sus ideas e intereses, organizaciones no gubernamentales con miembros esparcidos en todo el mundo e incluso ha permitido el surgimiento de movimientos sociales transnacionales.

Sin embargo, la convergencia de las NBIC y en particular su aplicación directa en extender nuestras capacidades cognitivas, permite imaginar el enorme impacto que tendrá la posibilidad de transmitir y procesar información de forma instantánea y sin “intermediarios”, pudiendo trasformar no solo la forma en como los individuos se organizan dentro de la sociedad, sino incluso redefinir los propios conceptos de individuo y sociedad. (ADVERTENCIA: a partir de aquí contenido altamente especulativo, se sugiere tomar las debidas precauciones al respecto.)

Hasta ahora el intercambio de información ha estado severamente restringido por varias razones: principalmente la necesidad de usar interfaces, la velocidad de su procesamiento e interpretación, y sobre todo, el tipo de información susceptible de ser transmitida, constituyendo todos estos mediadores y filtros a la vez, que de poder eventualmente omitirse, darían origen a una revolución sin precedentes en las interrelaciones “humanas”.

Por ejemplo, para superar nuestras limitaciones en la velocidad de procesamiento y almacenamiento de información, la nanotecnología podría crear interfases moleculares entre nuestras neuronas y los circuitos digitales, permitiendo el intercambio directo de información entre estos y con ello, abrir la posibilidad de transferir naturalmente tareas de nuestros cerebros orgánicos a los cerebros inorgánicos. Se podrían multiplicar nuestras capacidades de cálculo programando nuestros algoritmos mentales directamente en nanoprocesadores, o superar lo límites de nuestra memoria natural al almacenar la información en memorias de estado sólido no volátiles, que al estar integrada a nosotros mismos, pudiera ser accesible inmediatamente en la medida de ser requerida por nuestras pensamientos.

Ello sería aún más necesario si consideramos que la biotecnología podría mejorar genéticamente nuestras capacidades naturales y en última instancia, dotarnos de algunas otras que la evolución obvió en su “diseño”. En ambos casos, ya sea por el aumento de la sensibilidad de nuestros sentidos o por la inclusión en nosotros de nuevas formas de interactuar con la realidad, implicaría un aumento masivo de la información que así obtendríamos del mundo exterior, y que por tanto nos demandaría una mayor capacidad de procesamiento y almacenamiento de información.

El Neurólogo Paul McLean postuló la teoría según la cual cerebro humano estaría estructurado por tres partes o capas: la reptílica, donde residirían nuestros instintos animales y las necesidades fisiológicas fundamentales; la límbica, en la cual se producirían los sentimientos y las emociones; y finalmente el neocórtex, asidero de nuestras capacidades cognitivas, y por tanto en última instancia, responsable del establecimiento y desarrollo de nuestra civilización. Sin embargo, la posibilidad de integrar directamente a nuestro sistema neurológico circuitos inorgánicos (eventualmente circuitos fotónicos ) podría originar la aparición de una nueva capa o fase de nuestro cerebro, la cual seria responsable de la mayoría de nuestras capacidades mejoradas así como la incubadora de todas aquellas nuevas que están por emerger.

Dicha integración en nuestros cuerpos de microprocesadores y dispositivos de almacenamiento capaces de interactuar directamente con nuestro sistema neurológico, en conjunto con otros nanodispositivos, abriría las posibilidades de transmitir información directamente entre personas, sin intermediarios aparentes, de una mente a otra en vivo. Esta suerte de “telepatía real”, fundamentada la extrema miniaturización de los dispositivos de telecomunicaciones y la comunicación nanomáquinas-neuronas, sería el camino hacia una interacción e intercambio masivo de información entre individuos sin precedentes. Es más, habiendo superado la necesidad de usar interfaces y nuestras limitaciones en cuanto la velocidad de su procesamiento y la capacidad de almacenamiento de información, se haría factible dar el último salto concebible (desde nuestra perspectiva) en cuanto a la comunicación: la transmisión sensitiva.








Por un tiempo, la humanidad usó como principal forma de comunicación la radio AM. Luego descubrió que modulando la frecuencia en vez de la amplitud de las ondas electromagnéticas, podía no solo mejorar la calidad del audio transmitido sino también incluir en la misma señal, mucha información adicional. Esto fue posible al lograr utilizar los distintos modos de oscilación como distintas capas susceptibles de ser “escritas” y por tanto, de transmitir información. Este mismo principio, según el cual al incluir más información en la “señal” aumenta la “fidelidad” de lo que se quiere transmitir, podría extrapolarse hasta alcanzar la forma más fidedigna comunicación posible entre los “humanos”, aquella que permitiera transmitir no solo la información sino también parte de su procesamiento, a través de la interpretación personal y emotiva que pudiera tener cada individuo.

Hoy en día sabemos que las emociones, sentimientos e incluso, hasta las experiencias de carácter religioso, que conforman el enorme y rico conjunto del universo psíquico y espiritual humano, tiene su base fisiológica en distintas configuraciones de actividad de las neuronas en nuestro cerebro [4]. Sabemos que si bien estas intrincadas interacciones son hasta el momento muy difíciles de describir en detalle, estas dan origen a patrones bien definidos y reconocibles que permitirían describir inyectivamente el espectro de emociones humanas.

Dicho conocimiento ha permitido comenzar a realizar experimentos que tratan de inducir emociones mediante la estimulación directa de ciertas regiones del cerebro, aquellas donde es sabido se activan cuando dicho estado emotivo es alcanzado naturalmente, obteniéndose resultados muy interesantes y hasta polémicos . De modo que si partimos del hecho que el conjunto de emociones humanas tiene una base fisiológica como configuraciones de actividad cerebral, serían por tanto susceptibles de ser medidas y registradas, y eventualmente, reproducibles .

El lograr transmitir a una persona no solo la información referente a algo sino también el conjunto de emociones e interpretaciones que de ellas puedan derivarse en otra persona, constituiría el nivel máximo de intercambio de información posible desde una perspectiva “humana”. Imaginemos por un instante, que en vez de solo leer una poesía, pudiéramos a la par de los nuestros acceder también a literalmente los sentimientos y emociones de quien la hubiera escrito. Imaginemos que un artista posthumano registrara sus estados emotivos al crear una pintura y que luego los ofreciera, junto a la obra misma, como parte integral de su creación. Imaginemos que al ir un concierto de música clásica, no solo pudiéramos escuchar las notas y los acordes de una gran sinfonía, sino intercambiar directamente entre los asistentes y los músicos, nuestras emociones al escucharlas y/o ejecutarlas, siendo así todos partícipes de la creación de una gran sinfonía con algo más que música, una emosinfonía.

Además de abrir la posibilidad para un mercado de emociones donde las personas podrían acceder a los estados emocionales de grandes deportistas, artistas, etc. y descargarlas de la red directamente a su tecnocortex, tal como hoy hacemos con la música a nuestros discos duros (lo cual no sería más que la extrapolación última de nuestro actual mercado de entretenimiento), podríamos incluso especular que varios siglos adelante, cuando exista la posibilidad real de comunicar instantánea y directamente información, pensamientos y emociones entre individuos, es decir metainformación, podría surgir un proceso de redistribución de las funciones cognitivas (que hasta ahora habían sido exclusividad de cada individuo) entre varios sujetos.

Al igual que los sistemas termodinámicos que al estar en contacto e intercambiar energía, tienden a un estado de equilibrio, es probable que los individuos que estuvieren intercambiando continuamente metainformación tiendan asimptóticamente a un estado de homogeneidad tal que las diferencias particulares (que en su mayoría son producto de las experiencias individuales y las diferencias culturales de cada individuo) tiendan a desaparecer, y con ello, también tiendan a desvanecerse los vestigios de la identidad en pro del surgimiento de una identidad colectiva o distribuida que seria común a los sujetos que lo integren, dando origen a los primeros multividuos.

Los multividuos podrían ser el resultado último de las fuerzas de la selección natural que han operado durante millones de años en nuestro planeta. Estos se verían altamente favorecidos de lograr sumar a un nivel tan esencial las capacidades de cada individuo que lo integran, logrando compensar entre sí las posibles debilidades de cada uno. Además los multividuos tendrían la información que fuere accesible a los sentidos de cada uno de sus miembros, logrando en efectos prácticos, la ubicuidad de cada conciencia, o tambien se pudiera decir, logrando la omnipresencia de la conciencia compartida emergente.

III.III) Sobre el camino y sus bifurcaciones

Un breve ejercicio imaginativo puede mostrarnos que aún partiendo de la senda ya trazada, tan solo dando unos pocos pasos, podemos encontrarnos muy lejos del camino que nos es familiar. Incluso tan lejos que ningún mapa conocido podría servirnos como guía, y un fuerte sentimiento de extravío y desesperación puede invadirnos. Aun más si consideramos que a cada paso se nos presentan tantos caminos posibles como las bifurcaciones en los fractales de Maldelbrot, surge la imperativa necesidad de encontrar una brújula fundamental de la cual hacernos para guiar nuestros pasos en estos territorios inexplorados.

Hasta ahora en este ensayo no se ha pretendido juzgar bajo ningún criterio moral la conveniencia o no de las ideas expuestas ni sus posibles implicaciones. Sin embargo del mismo ejercicio se desprenden posibilidades que bajo ninguna ambigüedad, se nos presentan como grandes y fuertes amenazas que, en orden de poder tener una visión holística y profunda de nuestro posible futuro, han de ser tratadas necesariamente.

Al igual que lo navegantes, que aún encontrándose en mansas aguas no han de poder ignorar la nubes grises en el horizonte, no podemos tampoco obviar las potenciales tormentas que podríamos enfrentar en el futuro, como producto de las amplias posibilidades que nos deparan nuestro desarrollo tecnológico.




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jueves 30 de abril de 2009

Rumbos Posibles: el surgimiento de la Transgeneracionalidad y el triunfo de la Prospectiva

Transhumanismo: Un Nuevo Renacimiento (III.I)

“La imaginación es más importante que el conocimiento”

Albert Einstein





No hay duda que si conjugamos la imaginación y el conocimiento aumentaremos nuestras posibilidades de adentrarnos, así sea someramente, en la fascinante vorágine de los cambios por venir.Arthur C. Clarke en el preámbulo de su obra máxima 2001: Odisea del Espacio, postuló que siempre la realidad superaría en creces a la ficción; pero si nuestra realidad ya la ha superado en muchos casos, ¿qué podemos esperar del futuro?, ¿qué implicaciones podrían tener la aplicación intensiva de las tecnologías en nuestras vidas?, ¿podremos con nuestra imaginación crear nuevas ficciones susceptibles de ser superadas por la realidad?, ¿o ya esta no es suficiente para adentrarse en el insondable territorio de las posibilidades inciertas?. Despojado de prejuicios y abandonado por las paradigmas actuales, se presentan a continuación un breve y limitado conjunto de especulaciones sobre un mañana plausible, sobre rumbos posibles.

(ADVERTENCIA: a partir de aquí contenido altamente especulativo, se sugiere tomar las debidas precauciones al respecto.)


III.I Sobre el surgimiento de la Transgeneracionalidad y el triunfo de la Prospectiva:

Durante los últimos 100 años, la humanidad se ha visto amenazada por variadas y disímiles situaciones, desde guerras mundiales con armas convencionales hasta la posibilidad de una nuclear. Amenazas algunas de menor o mayor alcance, pero todas parecían tener un origen común: La incapacidad de lograr la convivencia en la divergencia y la consecuente imposición de una forma de pensar y vivir de unos a otros.

Sin embargo, tanto en medio los tormentosos tiempos de guerra y de los prósperos tiempos de paz, se ha estado creando o contribuyendo por igual al fortalecimiento de la mayor de las amenazas que debe y deberá enfrentar la humanidad en el futuro cercano. Una amenaza que no radica en el uso desmedido y desvariado del poderío militar de las naciones sino en el descontrol inducido de las poderosas fuerzas de nuestro planeta: el cambio climático.

Si bien el cambio climático tiene un conjunto de factores naturales que lo originan (como los ciclos de actividad solar, la precesión de la órbita terrestre, etc.) no debe quedar duda que el uso ineficiente, y en muchas veces, irracional de los recursos energéticos de nuestro planeta durante los últimos 200 años (por parte de nuestra sociedad industrial), ha jugado un rol importante en el actual calentamiento global.

Desde hace ya muchas décadas la ciencia alertó de las nefastas consecuencias que tendría seguir esta tendencia de consumo energético derrochador y de alto impacto ambiental. Sin embargo prácticamente nada se hizo, y solo ahora que los primeros efectos “visibles” empiezan a hacerse notar, es que la humanidad ha empezado preocuparse por hacer algo al respecto. No obstante del progresivo avance que ha tenido en la colectividad la preocupación por el medio ambiente y de la continua y marcada acumulación de pruebas científicas, la gran mayoría de las naciones mas desarrolladas del planeta siguen ignorando la situación y su rol determinante en ella. ¿por qué sucede esto?, ¿por qué seguimos invirtiendo dinero y esfuerzo en un negocio que a la larga (y mas bien corta) nos va arrojar incalculables pérdidas?.

La razón profunda por la cual seguimos sacrificando el futuro en nombre de la inmediatez, es la propia brevedad de la vida humana. En términos geológicos, el tiempo de vida de un ser humano es poco menos que un fugaz parpadeo en la edad de la Tierra, en incluso toda la historia humana no escapa de la validez de esta comparación. Para la mayoría de quienes tan solo pueden aspirar a vivir unos 70 u 80 años, les resulta extremadamente difícil preocuparse por las consecuencias de sus actos si éstas se solo verán reflejados varios siglos después de su propia muerte. Para otros muchos, en el mejor de los casos, su preocupación se extiende un poco mas allá hasta sus nietos, los cuales en todo caso tampoco sufrirían los efectos de sus actuales acciones u omisiones. O al menos, así ha sido hasta ahora.

La extensión de la expectativa de vida que casi seguramente habrá de lograrse en los próximos años, donde gracias a los avances de las NBICs se haría posible que una persona viviera al menos 200 o 300 años, tendrá un impacto definitivo en el surgimiento de una conciencia global de carácter transgeneracional. Ello nos enfrentaría de manera directa a las consecuencias de nuestras acciones (al menos en términos de degradación de medio ambiente), lo cual impulsaría radicalmente una transición en la forma de pensar de los individuos y el colectivo, pasando de la improvisación y la inmediatez a la planificación y la posteridad.

Además, el poder vivir varios siglos implicará un cambio profundo en las relaciones humanas. Si actualmente no es raro encontrar núcleos familiares donde conviven hasta cuatro generaciones diferentes, donde cada miembro de cada generación desempeña un rol, resulta fascinante pensar que dinámicas surgirían en una familia donde, en un mismo espacio y tiempo, pudieran convivir entre 10 y 20 generaciones simultáneamente.

¿Cuánta información podría acumularse y compartirse en el encuentro de tantas generaciones?. ¿Cuántas tradiciones podrían sobrevivir a los cambios entre una y otra generación?. ¿Cómo afectaría esto al concepto de familia?, ¿se mantendrá o evolucionará hacia una nueva definición operativa?.

Es posible que las ventajas que pragmática y ancestralmente ha ofrecido el pertenecer a un núcleo familiar adquieran dimensiones inusitadas. En una familia multigeneracional que se extienda por varios siglos, las acciones emprendidas por algunos de sus miembros podrían beneficiar o perjudicar a muchas generaciones posteriores, a las cuales se tendría acceso temporalmente para recibir de ellas sus agradecimientos o sus reprensiones. Si a esto sumamos el efecto que tendrá el intercambio masivo de información instantánea (efecto que discutiremos mas adelantes) resulta probable que las familias evolucionen funcionalmente más hacia la organización actual de las corporaciones, donde un objetivo común une a muy diferentes individuos, cada cual desempeñando una función particular en nombre de un misión general. Pero aún a escala individual, la extensión de la expectativa de vida, tendrá un efecto inimaginable en cuanto a las posibilidades de desarrollo de las personas. ¿Cuánto conocimiento y sabiduría podrían acumularse viviendo a lo largo de 3 siglos?. ¿Cuántas ideas producto del enriquecimiento intelectual podría aflorar en dicho tiempo?. ¿Cuántas habilidades podríamos desarrollar teniendo mucho más del tiempo necesario para satisfacer las necesidades materiales?.

Aún más, un incremente dramático del tiempo de vida nos llevaría necesariamente a buscar una solución al problema de la sobrepoblación mundial. Es un hecho que la Tierra posee recursos limitados y que existe un límite natural de personas que puede coexistir en condiciones deseables sobre en la Tierra. Y cuando las personas tengan muy altas probabilidades de vivir por siglos, obligatoriamente la tasa de crecimiento poblacional deberá disminuir drásticamente y apartarse del insostenible crecimiento geométrico, permitiendo la estabilización de la población mundial. De no ser esto posible, entonces nos veríamos en la necesidad de mudarnos de nuestra casa materna, y partir de búsqueda de nuevos hábitat en el Sistema Solar.

Con el surgimiento del pensamiento transgeneracional, pensar seriamente sobre el futuro será cada vez más y más importante, y con ello la ciencia de la prospectiva se convertirá en la herramienta fundamental en el desarrollo y subsistencia de la post humanidad. Quienes sean capaces de entenderlo tendrán la enorme ventaja y el privilegio de escoger los mejores asientos en el espectáculo del mañana que se está volviendo hoy.


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sábado 25 de abril de 2009

Los Afluentes del Cambio: La Informática y la Cognociencia

Transhumanismo: Un Nuevo Renacimiento (II.II)



Esta revolución genética en ciernes que deviene de nuestra reciente capacidad de leer el libro de la vida (y de los 3200 millones de pares de “palabras” que contiene), solo ha sido posible gracias al desarrollo de las computadoras, y con ellas, de las tecnologías de información. Estas en conjunto han sido de las tecnologías que más fuertemente han influenciado el mundo en el siglo XX y han cambiado nuestros hábitos y estilos de vida.

Hoy en día prácticamente no existe ámbito de nuestra sociedad dónde las computadoras y las tecnologías de información no tengan un rol preponderante e indispensable. Desde el control de procesos industriales hasta el comercio electrónico; desde la exploración remota de otras planetas hasta las comunidades virtuales; desde una sala quirúrgica hasta nuestros bolsillos. Todos son terrenos conquistados por la ciencia y tecnologías de información, permitiéndonos un intercambio de información y una interrelación sin precedentes.

De todas las áreas de nuestra sociedad donde éstas han tenido o pueden tener un impacto, la que pudiera llegar a ser más importante es en la Educación. La capacidad de almacenar, transmitir y difundir información, lo cual el Biólogo Evolutivo Richard Dawkings ha llamado “meme” o unidades de información cultural [7], ha sido una de las claves fundamentales del progreso de nuestra especie.

Hoy en día una computadora con acceso a Internet representa una ventana a prácticamente todo el conocimiento generado y toda la información almacenada por la humanidad en los últimos 10.000 años. Si a esto sumamos la existencia de proyectos como el de Nicholas Negroponte, que con el apoyo de la UNESCO y amparado en la Ley de Moore, se ha propuesto la construcción de una computadora portátil tan barata que hiciera factible que prácticamente todos los niños en cualquier parte del mundo tuvieran una (lo cual eventualmente será realidad) las posibilidades son enormes. Si bien sabemos el gran impacto que tuvo la Biblioteca de Alejandría para la civilización clásica, aun desconocemos el alcance que tendrá nuestra gran biblioteca global, que paradójicamente, no se encuentra en ningún lugar y al mismo tiempo está en todas partes.

Aunque las computadoras han disminuido su tamaño y al mismo tiempo aumentado sus capacidades drástica y rápidamente en los últimos años, estas aun siguen siendo artefactos externos a nosotros mismos, que en todos los casos requieren la utilización de una interfaz o un lenguaje humano-máquina. Sin embargo esto podría cambiar en los próximos años, dado que los desarrollos actuales ya permiten utilizar los impulsos eléctricos producidos por nuestra actividad cerebral como información de entrada que permite el control de dispositivos electrónicos, creando un puente directo entre la conciencia y la máquina. Y es precisamente aquí donde los afluentes empiezan a converger, empezando a dejar sentir la verdadera fuerza del torrente del cambio.

Todo nuestro conocimiento e información sobre los átomos, las células y en general la realidad natural, es procesada, analizada y sobre todo interpretada, por el sistema más complejo que existe en el universo conocido: nuestro cerebro. Millones y millones de años de evolución han perfeccionado un supercomputador orgánico que como ya se ha dicho, contiene tantas neuronas como estrellas en nuestra galaxia y tantas interconexiones como galaxias en el Universo. En este invaluable órgano es donde han surgido el arte, la ciencia, la tecnología y hasta la espiritualidad. Allí es donde ha nacido el instinto, las emociones, la inteligencia, y en última instancia, la propia conciencia.

Es en nuestros cerebros, donde reside nuestro sistema último de referencia existencial. Es allí donde habita el yo y el nosotros; es allí donde realmente comienza y termina la humanidad. De todas las formas en que podríamos utilizar las nuevas tecnologías para mejorarnos o cambiarnos a nosotros mismos, la más sensible y trascendente, aquella que pudiera marcar un antes y un después en nuestra historia evolutiva, es la modificación de nuestros cerebros.

La nanotecnología, la biotecnología y las tecnologías de la información podrían aumentar de forma inimaginable nuestras capacidades cerebrales, dando origen a las cognotecnologías, las tecnologías de la mente. Es en la profunda interrelación de las llamadas NBIC (Nano, Bio, Info y Cogno) donde se cimientan las bases del próximo y mas grande salto evolutivo. Es en su convergencia donde el poderoso río del cambio nos desemboca en un nuevo e ilimitado océano de posibilidades, a donde estamos zarpando con la intención de llegar mas allá que cualquier ser humano, de propagarnos mas allá de lo que podría un ser humano, de trascender el ser humanos.

Como en todo viaje, siempre hay potenciales peligros y amenazas. Un arrecife de prejuicios o una tormenta de equivocaciones siempre pueden estar al acecho. Por ello es imprescindible utilizar el conocimiento y la reflexión como brújulas para decidir el mejor rumbo posible hacia el nuevo mundo de nuestra existencia.

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