martes, 2 de febrero de 2010

Inducción Cromodinámica No Lineal: Una propuesta cinética para el paso de Ferrocarril por el Campus de la Universidad de Carabobo


A comienzos del 2008 la Dirección de Planta Física de la UC convocó a un concurso de ideas titulado “Arte y Ciencia se fusionan y proponen una solución gráfica a las pilas y el túnel del Ferrocarril en el tramo de la Universidad de Carabobo", el cual buscaba esencialmente encontrar alguna idea artística que pudiera minimizar el impacto visual del paso del ferrocarril a través de campus de Bárbula.

Inicialmete el tramo Puerto Cabello-La Encrucijda del Ferrocarril estaba proyectado para construirse al otro lado de la Autopista Bárbula-Guacara, pero lamentablemente, una mala planificación y gerencia del proyecto “obligó” al IAFE a rediseñar la vía haciendo que esta atravesara longitudinalmente el Campus de la Universidad, trayendo esto consigo considerables daños ecológicos y patrimoniales, donde el sistema de humedales, el bosque de galería, el proyecto del Parque Universitario saldrán afectados. Este daños pudieron haber sido evitados, porque si bien es cierto que el progreso siempre tiene sus costos, una sociedad que verdaderamente busque un desarrollo sustentable no puede permitirse “pagar” este tipo de cuotas innecesarias haciendo un uso inteligente de sus recursos materiales y naturales (ver entrevista a la Prof. Esmeya Díaz donde se explica en detalle los lamentables efectos ecológicos del paso de este tramo del Ferrocarril).

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lunes, 23 de noviembre de 2009

Ideas para combatir la corrupción en Venezuela

La corrupción es el cáncer más maligno de nuestra sociedad. La corrupción en todos sus matices ha permeado casi todas los espacios de acción y convivencia de nuestro País, corrompiendo tanto a los gobernantes como a los gobernados. En muchos casos la corrupción ha llegado incluso es considerada no solo como algo normal, sino como algo deseable.

El corrupto es, a mi juicio, tanto o mas despreciable socialmente que un asesino, puesto que el corrupto que saquea a la hacienda pública es responsable directo (aunque nunca se les vea la cara) de las miles de personas que pierden sus vidas como consecuencia de los servicios públicos ineficientes. Son responsables de aquellos asesinatos ocurridos por la falta de una fuerza pública bien preparada y equipada, responsables de los que mueren en los hospitales a falta de equipos, personal y medicamentos, y son responsables por quienes mueren lentamente de hambre por falta del desarrollo económico que el estado deja de impulsar. Se podría decir, que el corrupto mientras más alto esté en la administración del estado, más se acerca a una genocida de manos invisibles.

Hoy en día, según el informe 2009 de la Organización Transparencia Internacional, nuestro País posee la trágico y vergonzosa distinción de estar entre los 15 países percibidos como los más corruptos del mundo, siendo el 2do más corrupto de toda la América. A esta penosa realidad es inconcebible la inexistencia de propuestas y acciones para combatir este mal por parte de aquellos quienes ostentan el liderazgo de la sociedad. No se entiende como habiendo tantas organizaciones políticas, con tantos recursos económicos y humanos, no se generen y empleen planes para luchar contra la corrupción. Quizá la única forma de entenderlo es asumiendo que no existe ningún interés en acabar con el problema, sino de estar en posición de beneficiarse de él.

Yo, sin ser ni pretender ser experto en el área y ante esta vulgar ausencia de ideas e iniciativas, propongo tres líneas de acción fundamentales para combatir la corrupción: Una a nivel de la organización del estado, otra legislativa y la última a nivel educativo.

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sábado, 30 de mayo de 2009

La Política del Siglo XXI: Caso Valencia, y el Pico y Placa


Resulta increíble pensar, como a pesar de estar viviendo una época de aceleradas transformaciones y donde el conocimiento científico y el desarrollo tecnológico se yerguen como las fuerzas impulsoras e indiscutibles del desarrollo, la gran mayoría del proceso de toma de decisiones de políticas públicas en nuestro País sigue signado por el ciego apego a ideologías y a dogmas con casi de dos siglos de obsolescencia. En este contexto, los políticos tradicionales y sus escenarios de poder, resaltan como los sectores de nuestra sociedad con el pensamiento y accionar más arcaicos, desfasados, improductivos e ineficientes de nuestra sociedad. Nuestros políticos en su gran mayoría carecen de formación científica y tecnológica (y otros tantos, carentes de cualquier formación), están completamente desconectados de las verdaderas y grandes revoluciones que estamos experimentando y se encuentran desprovistos de una visión de futuro coherente con el fascinante y complejo momento histórico que no has tocado vivir.


Esta situación de la clase política venezolana, se debe observar bajo la mirada agravante de que en ellos recaen las más grandes responsabilidades de la nación al estar frente a las instituciones del estado, siendo quienes deben afrontar el reto de dar solución a los abundantes problemas públicos y decidir las políticas que pueden llevar al éxito o al fracaso de nuestro País. A la luz de esta realidad debemos preguntarnos: ¿cómo debería ser la Política del Siglo XXI?. Trataré de responder a esta pregunta desde mi punta de vista en sucesivos post, pero quisiera empezar con un ejemplo muy concreto, el problema de congestionamiento vial en Valencia y una posible aplicación del sistema de parada obligatoria Pico y Placa, no disertando sobre la conveniencia o no de dicho plan, sino sobre la forma de cómo debería abordarse el problema.

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viernes, 22 de mayo de 2009

Conclusiones: Repensar la Humanidad

Transhumanismo: Un Nuevo Renacimiento (y V)

"La Humanidad será radicalmente cambiada por la tecnología en el futuro. Nosotros prevemos la posibilidad de rediseñar la condición humana, incluyendo parámetros como la inevitabilidad del envejecimiento, las limitaciones de los intelectos humanos y artificiales, la psicología indeseada, el sufrimiento y nuestro propio confinamiento al planeta Tierra”.
1er Postulado de la Declaración Transhumanista



La imperativa responsabilidad de repensar el rumbo de la sociedad a luz de las nuevas posibilidades que depara el presente y futuro, requiere necesariamente un replanteamiento de las más profundas cuestiones filosóficas que puedan dar origen a un sustento conceptual y espiritual que permita la transición hacia una nueva etapa de la Humanidad. Los profundos cambios que han comenzado a gestarse propiciarán el anacronismo de los sistemas morales (y hasta religiosos) establecidos, pudiéndose correr el riesgo de transitar a toda velocidad por la autopista del cambio sin el más mínimo punto de referencia ético que pudiera evitar un eventual desastre.

¿Pero donde pudiera encontrarse las bases de un nuevo sistema filosófico que pudiera estar desprovisto de la visión etnocentrista, dogmática o fundamentalista que han caracterizado a la mayoría de los corrientes de pensamiento dominantes en la historia, y que al mismo tiempo tuviera la virtud de ser tan flexible que pudiera servir de referente ético y moral para los tiempos por venir?. Si realmente existe mas allá de nuestros prejuicios culturales conceptos como la ética y la moral, es en lo profundo de la propia realidad natural donde debemos buscar su existencia intrínseca. Es decir, encontrar las raíces naturales de tales conceptos, los despojarían del carácter relativo que tanto valor le restan, para convertirlos en un absolutos naturales, quizá abriéndose así el camino para en un futuro armonizar en un solo cuerpo de ideas el conocimiento y la espiritualidad, la razón y la moral. Ello constituiría la brújula esencial para navegar en el ilimitado mar de oportunidades en el que estamos empezando a navegar.

No hay duda de que somos privilegiados al ser quizá la primera generación con la posibilidad real de asumir tan grandes desafíos y tener posibilidades reales de enfrentarlos exitosamente. Quienes tengan la capacidad de prever los poderosos y profundos cambios que están por venir, y quienes tengan el talento y valor suficientes para afrontar estas cuestiones hoy, serán recompensados por el mañana.

La Asociación Transhumanista Mundial [10] pareciera haber comprendido el llamado de la historia y estar sentando las bases filosóficas que permitirán el Renacimiento de la Humanidad. Han comenzado el debate haciendo un esfuerzo por que cada día los conocimientos científicos y las posibles implicaciones de ellos sean más accesibles a la población, logrando así hacerla más crítica y consciente de su papel protagónico e intransferible en la definición y construcción de nuestro futuro.

Ahora que estamos por llevar la vida más allá de la Tierra, debemos llevar lo mejor de nosotros y no volver a cometer los errores del pasado. Hoy más que nunca, es necesario agrupar las mentes más brillantes en todas las áreas del conocimiento para afrontar pioneramente el estudio y análisis de todos los riesgos y oportunidades que conllevan los cambios por venir. No creo que pudiera existir compromiso mas importante que con la humanidad misma o sus descendientes. Es por tanto el más alto deber y responsabilidad de aquellos que están en capacidad de aportar algo significativo a la construcción de ese futuro velar por el más elevado uso de nuestro conocimiento a favor de nosotros mismos.

El Transhumanismo, como corriente filosófica, sin duda tiene el potencial de convertirse en una de las contribuciones intelectuales más importantes de todos los tiempos. Como fenómeno evolutivo, será la extraordinaria e histórica transición hacia las Posthumanidad. Esencialmente, es el camino hacia el Nuevo Renacimiento, donde usaremos la magia de nuestra tecnología para aventurarnos más allá de los límites de los posible y llegar hasta lo imposible.

VI). Referencias:

[1] Sandage, A. 1989, “Edwin Hubble 1889-1953”, J. Roy. Astron. Soc. Can. 83, 351

[2] Stachel, John. 2005, “El año milagroso de Einstein”. Colección Drakontos, Editorial Crítica.

[3] Khun, Thomas. 1971, “La Estructura de las Revoluciones Científicas”. Fondo de Cultura Económica, México.

[4] Sagan, Carl. 1999, “El Cerebro de Broca”. Editorial Crítica, Barcelona, España.

[5] Chua, K.F. y colaboradores. 2005 , “Mammalian SIRT1 limits replicative life span in response to chronic genotoxic stress”. Cell Meatb. Jul;2(1):67-76.

[6] Bodnar A.G. y colaboradores. 1998, “Extension of life-span by introduction of telomerase into normal human cells”, Science 279, pp. 349-352

[7] Dawkins, Richard. 2000, “El gen egoísta”. Salvat Editores, S.A., 2ª edición, Barcelona, España.

[8] Drexler, K. Eric, 1986 “Engines of Creation”. Anchor Press/Doubleday.

[9] Vinge, Vernor. 1993, “The Coming Technological Singularity: How to Survive in the Post-Human Era”, Whole Earth Review.

[10] World Transhumanist Association - http://www.transhumanism.org/



viernes, 15 de mayo de 2009

Nubes grises y aguas turbulentas: Sobre algunos peligros de nuestro futuro Transhumano

Transhumanismo: Un Nuevo Renacimiento (IV.I)

“El conocimiento científico y el progreso tecnológico es por si mismo neutral. Si uno quiere ser egoísta, codicioso, intolerante y hacer cosas violentas, la ciencia y la tecnología te proveerán por mucho de la forma más eficiente de hacerlo. Pero si uno quiere hacer el bien, resolver los problemas del mundo y progresar en el buen sentido de la palabra, tampoco hay mejor manera de hacerlo que a través de la ciencia.”
Richard Dawkins

En la historia humana ha sido una constante el uso o aplicación casi inmediata de las nuevas tecnologías al desarrollo de instrumentos de guerra, desde el descubrimiento del fuego hasta la energía nuclear. Lo que no ha sido constante es el daño potencial que, no sólo al enemigo sino a nosotros mimos, son capaces de producir estas armas, el cual aumenta con la misma velocidad que lo hace nuestro conocimiento.

IV.I) Un viejo problema "nuevo"






En el siglo pasado la Humanidad concientizó por primera vez en su historia, la posibilidad real de enfrentarse al exterminio por causas no naturales, ante el peligro de una eventual guerra nuclear. Si bien la amenaza no ha desaparecido y probablemente nunca ha de desaparecer, es también cierto que la humanidad ha tomado conciencia de las desgraciadas consecuencias de su uso y proliferación como parte integral del armamento de las naciones. Para ello no bastó solamente estar al borde de la catástrofe, sino también constatar sus nefastos efectos al ser usada eficientemente en la muerte de al menos 100.000 personas en pocas milésimas de segundo.

Por lo tanto, ahora que el desarrollo de las NBICs nos ofrece un horizonte nuevo de posibilidades debemos estar lo mas concientes de las potencialmente catastróficas consecuencias de su aplicación en tecnologías bélicas. Actualmente la nanotecnología se perfila como la más novedosa y promisoria vertiente de desarrollo en tecnología bélica, como lo demuestra el reciente surgimiento de institutos militares especialmente dedicados a su estudio y desarrollo, así como el aumento de las contribuciones económicas aportadas por las agencias militares a su estudio .

Acciones como estas que pueden y de seguro serán seguidas por acciones similares en la mayoría de los países desarrollados del mundo, surgiendo una carrera armamentista hacia el poderío militar en la nanoescala, haciendo factible pensar que la próxima gran tragedia en enfrentamientos bélicos pueda no ser debida a la acción ionizante de las especies radiactivas sino a la acción de nanoarmas de destructiva masiva, es decir, por la destrucción a escala molecular producida por miríadas de nanobots.

Ya un escenario apocalíptico donde los nanobots producen la extinción de la vida del planeta ha sido vislumbrada por Eric Drexler [8], uno de los pioneros de la nanotecnología. Según esta visión llamada “grey goo”, los nanobots producen una ecofagia global vía replicación descontrolada, agotando los recursos naturales del planeta. Si bien podríamos aun estar lejos de una posibilidad real de dicho escenario, nuestra especie debería pronunciarse al respecto mucho antes de haber llegado a tal punto.

Nuestra inteligencia aunada al conocimiento de nuestro pasado reciente, debería ser suficiente para prevenir el desarrollo de armas nanotecnológicas a gran escala. Es una responsabilidad ética y moral de todos aquellos que son capaces de entender las graves implicaciones y nefastas consecuencias que podrían tener en el curso de la vida en nuestro planeta, el emprender desde ahora acciones que permitan prohibir a nivel internacional el desarrollo y uso de armas basadas en la nanotecnología. Es un deber de este generación reunir a las mentes más visionarias de todas las disciplinas del conocimiento para debatir, desarrollar e impulsar un documento antes los organismos internacionales que pueda servir de precedente o allanar el camino hacia un futuro Tratado de No Proliferación de Armas Nanoatómicas.

No debería hacer falta nuevamente la conjunción histórica de la tríada suicida, que a manera de triángulo de advertencia, ya en el pasado se erigió ante nosotros: un desastre local causado por el uso de dicha tecnología, la posibilidad de un conflicto de escala mundial y una posible catástrofe global a partir de este. Un Tratado de No Proliferación de Armas Nanoatómicas debería, por el bien de todos, hacerse realidad mucho antes que las armas que pretende prohibir.


IV.II) El Resurgimiento de los demonios extintos







También el siglo XX fue testigo de una de las mayores atrocidades vistas en la historia, donde unos pocos poderosos, basados en una pretendida superioridad racial, tomaron la decisión de asesinar a millones de seres humanos los cuales eran supuestamente depositarios de una inferioridad natural. Mas grave aún fue que se pretendió justificar lo injustificable en base a falsos hechos proporcionados por las pseudociencias entonces imperantes, que sugerían la superioridad de una “raza” por encima de otra, de la cual para ellos se desprendía, que tal genocidio era una “buena causa” en favor del desarrollo de “toda” la humanidad.

Es posible, que también en el futuro, existan quienes pretendan declarar la superioridad de algún grupo étnico por encima del resto del mundo, y que busquen asidero en el nuevo conocimiento del genoma humano para emprender nuevas “cruzadas purificadores” a favor de la especie. Dicho peligro se ve agravado con la posibilidad de que, en esta ocasión, si pudieran encontrarse (aunque probablemente insignificantes) algunas predisposiciones genéticas que puedan favorecer en algunos aspectos a algunos grupos sobre otros, pero que en todo caso pudiere servirles de excusa o motivo de sus acciones. Incluso no sería necesario un nuevo holocausto para que el problema de la discriminación genética pudiera tener fuertes y negativas consecuencias sociales. Mucho antes de la aparición de los Posthumanos, la información genética de cada persona podría ser usada como mecanismo de discriminación y exclusión, al requerirse para ciertos trabajos y beneficios, un “estándar de calidad genético” a cumplir.

Pero mas allá, este peligro realmente se vuelve absolutamente relevante de cara a los futuros cambios que las biotecnologías puedan incluir en nuestro genoma, lo cual en función de las características sociales de la época en la que se desarrolle dicha transición, podrían ser solo accesibles a un grupo minoritario de la población, dentro de la cual pudiera resurgir del demonio del racismo. La diferencia fundamental sería que en esta oportunidad, la proclamada superioridad (en su sentido más amplio) de unos sobre otros, si pudiera estar fundamentada en hechos científicos.

IIV.III) Nosotros y Prometeo

La posibilidad real de dar un uso inadecuado a las nuevas tecnologías emergentes radica en un antiguo problema que ha venido surgiendo principalmente en el siglo XX, y que sin duda, se acrecentará exponencialmente en las próximas décadas: la creciente diferencia entre nuestra habilidad de generar conocimiento y nuestra capacidad de reflexionar sobre él.

La aceleración de la historia es un hecho fáctico que es posible constatar en el día a día. Los cambios se suceden a cada vez mayor velocidad, pero nuestra capacidad de respuesta ante ellos no, lo cual nos enfrenta a una paradoja. Un conductor responsable sabe que cuanto más rápido conduce más lejos necesita ver (dado que el tiempo que dispone para evitar una colisión es inversamente proporcional a su velocidad), pero nosotros necesitamos no solo ver sino observar y reflexionar sobre las formas posibles de esquivar los posibles baches en el camino, los cuales tal si fueran espejismos, pueden cambiar de forma a medida que nos acercamos a ellos, solo que podemos tener la certeza de que fueren como fueren, estarán allí a su debido tiempo.

La singularidad prevista por Vernor Vinge [9] parece estar cerca, y aún a nuestras espaldas yacen las preguntas de orden ético, filosófico y moral que traen los nuevos tiempos, retumbando con y cada vez mayor fuerza. Los adelantes en biotecnología, nanotecnología, informática y las ciencias cognitivas, así como sus interrelaciones y posibles aplicaciones destinadas a la mejora de nosotros mismos, plantean interrogantes vitales que de seguir avanzando sin darle repuestas irán sin duda socavando el camino de nuestro desarrollo, y posiblemente, de nuestra supervivencia (o la de nuestros descendientes) a largo plazo.

¿Cuántas modificaciones de nuestro genoma son aceptables?, ¿Cuántas capacidades sería correcto añadirnos?, ¿sería justo competir entre quienes han extendido sus capacidades naturales y quienes no?, ¿Quiénes podrían extender sus capacidades y quienes no?, ¿tendrían estos menos derechos?, ¿estaría relegados estos últimos a los designios de los primeros?, ¿a partir de que punto ya no sería alguien considerado humano?, ¿Cuáles principios darán soporte filosófico a los nuevos humanos?,¿Sería ético subdividir la especie?, ¿sobrevivirán los concepto de ética y moral a esta transición?, en última instancia ¿Qué son la ética y la moral… y que somos nosotros?.